El Sombrerero Loco ¿mito o realidad?


Todos conocemos al sombrerero loco de “Alicia en el País de las Maravillas”, el famoso cuento de Lewis Carroll.

También recordamos su raro e impredecible comportamiento. su extraña concepción del tiempo y sus otras excentricidades. Pues bien todo esto hace pensar que el señor Carroll sabía lo que hacía y que se basó en un hecho histórico...

Los sombrereros británicos del siglo XIX presentaban ciertos síntomas de locura, como espasmos, alucinaciones, temblores e incluso psicosis derivados de la intoxicación de mercurio a la que estaban sometidos durante la elaboración de los sombreros. A dicha enfermedad, provocada por la inhalación de los vapores de mercurio se le conoce con el nombre de la enfermedad del Sombrerero, Hydrargyrismo o Hydrargyria o Envenenamiento por mercurio y su definición es la siguiente:

“Los síntomas del envenenamiento de mercurio incluyen típicamente una carencia de la coordinación, oscilaciones de humor pronunciadas, y debilitación sensorial, a saber, visión, audiencia, y problemas del discurso. El tipo y la severidad de síntomas dependen en la ruta y la duración de la exposición. En los casos más extremos, el envenenamiento de mercurio puede dar lugar a parálisis, a locura, o a coma.”

Y es que los sombreros de aquella época se hacían con dos tipos de piel. Para los sombreros más caros, los de gama alta, se utilizaba la piel del castor, mientras que para los más baratos se utilizaba el pelo del conejo. Éste último requiere un arduo proceso químico: en primer lugar se realizaba un proceso conocido con el nombre de carroting (carrot es zanahoria en inglés) que consistía en utilizar nitrato de mercurio para alisar las fibras y darle un tono mate, así la piel se volvía naranja. A continuación se afeitaban las fibras de la piel para convertirla en cuero y se sumergían en una solución ácida hirviente para endurecerla y que así los sombreros se mantuvieran derechos. Todo este proceso, unido a la mala ventilación de los talleres provocaba la locura en los sombrereros. Es más, de aquella época también procede la frase inglesa “estás loco como un sombrerero” de las que hay referencias escritas en 1829, medio siglo antes de que Carroll escribiera el cuento de “Alicia”.

Sin embargo, en un artículo publicado por el doctor H.A Waldron del TUC Centenary Institute of Occupational Health (Londres) podemos leer que Lewis Carroll se inspiró realmente en el comerciante de muebles Teophilus Carter, vecino de Oxford y conocido como el “sombrerero loco” entre los vecinos por su comportamiento excéntrico y el sombrero de copa que solía usar. El doctor además añade que entre las invenciones de Carter había un despertador que sacaba a su dueño de la cama literalmente (tenía un mecanismo que inclinaba la cama) “Lo que podría explicar por qué el sombrero loco de Alicia estaba tan obsesionado con el tiempo”, concluye el doctor.

 

Y aunque es evidente que Carroll se inspiró en la "locura" de la profesión y la de su vecino para su personaje, en el cuento sólo hay una mención de manos del gato Cheshire advirtiendo a Alicia de que el sombrerero está loco... resulta curioso entonces, que el propio Carroll nunca se refiriera a él como el sombrerero loco.  

Fuentes:

http://queaprendemoshoy.com/el-sombrerero-loco-locura-o-intoxicacion/

http://enroquedeciencia.blogspot.mx/2008/12/el-sombrerero-loco.html

Ilustraciones: Benjamin Lacombe

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